martes, 4 de abril de 2017

3 de abril, hoy ha sido un día especial

El día 3 de abril todo mi grupo llegó a clase muy entusiasmado. Estamos felices en este lugar, hablo por mi grupo pero en especial por mí, Cristina del Rey. Estoy empezando a apreciar las clases como un lugar en el que cada una se expresa tal y como es, cada una cuenta sus vivencias, trabajamos en grupo…  he conocido a gente muy agradable en esta asignatura y me hace sentir segura. No sé si lo habré comentado anteriormente, pero para mí es terapia. Estoy muy orgullosa de haber entrado en este grupo y vivir las experiencias que hemos vivido hasta ahora, ¡benditos lunes!.
Quedé impresionada con la vestimenta de nuestra querida profesora Pilar, We Can Do It! 
Pilar representaba un cartel de propaganda de guerra estadounidense creado por J. Howard Miller en 1943 como una imagen inspiradora para levantar la moral de los trabajadores. El cartel fue poco visto durante la Segunda Guerra Mundial. fue redescubierto a comienzos de la década de 1980 y a reproducido de muchas formas, a menudo "We Can Do It!", fue utilizada para promover el feminismo y cuestiones políticas en la década de 1980 pero también "Rosie the Riveter", que es la figura emblemática de una fuerte trabajadora de la producción en el periodo de la guerra. 

Mis compañeras y yo entramos en clase con la ilusión de manipular con plastilina para crear formas que se nos pasasen por la mente. Cada una hace lo que ella siente. Esta vez nuestra forma de trabajar fue extraña pero muy  agradable. El grupo se repartió en parejas para manipular plastilina, hicimos un trabajo cooperativo en un magnífico ambiente. Entre todas nos ayudábamos y nos sugeríamos ideas mutuamente. Estoy muy feliz con mi grupo, hemos llegado muy lejos.

 

Tenemos mentes muy distintas, cada persona es un mundo; ya no hablo de mi grupo, si no de la clase en general. Era muy entretenido pasearte por alrededor de la clase y observar lo que a cada persona le salía de dentro y representaba con un trocito de plastilina. 

Tras la actividad, nos trasladamos al salón de actos para ver “OFELIA”, una obra de teatro protagonizada por un grupo de mujeres, algunas de ellas padecían cierta discapacidad.  Ofelia se basaba en el texto de Hamlet, en el que la protagonista es profundamente maltratada por hombres. En el monólogo se busca representar la liberación de Ofelia, el cambio de vida, e incluso el cambio de piel, mostrando todas las personalidades que una mujer puede tener. También se muestra un diálogo entre una hija y su madre sobre cómo una madre debe dejar ir a su hija, y cómo una hija debe dejar ir a su madre.


Yo quedé asombrada y muy emocionada con muchas partes de la obra, fue un rato bastante agradable.
Cuando volvimos al aula, pudimos comentar qué aspectos nos habían llamado más la atención sobre la obra: algunos hicieron incapié en el comportamiento y actitud de la directora, otros sobre cómo se comportaban el resto de los participantes en el escenario, se comentaron las preguntas y respuestas que habíamos hecho al finalizar la obra, y se comentó la actividad de relajación realizada en el escenario. Lo que  nos creaba un gran interrogante fue la manera que tenían de crear la obra, la improvisación, pero… ¿cómo se puede repetir algo que estás improvisando? Tuvimos un pequeño momento lleno de grandes dudas y no nos fuimos con ellas solucionadas.
 
Ayer pude sentirme muy cómoda con mis compañeros los últimos tres cuartos de hora de clase. Nos juntamos  los que quedamos en clase y pudimos escuchar con atención el sueño que atormentaba a Paula, con la intención de representarlo. ¡Todos pudimos ponernos en su lugar para dramatizarlo!. Fue una experiencia única, aunque breve. Cada uno representaba a un personaje de su sueño: teníamos que concentrarnos e introducirnos en el sueño de Paula, pero no valía actuar. Repetimos el sueño dos veces hasta que se nos hizo tarde, ¡qué pena!.
Me fui de clase muy contenta al haber experimentado el tema de la dramatización de un sueño, me gustaría saber qué sintió Paula.

Fue genial.

jueves, 30 de marzo de 2017

Los valores en la infancia y en la vida adulta ¿Realidad o ficción?

Conociendo a Raquel:


Hoy voy a presentaros a mi prima Raquel, una dulce niña de actualmente 11 años. Raquel padece Espina bífida desde antes de su nacimiento, y por desgracia, hace 11 años no existían los adelantos ni se tenía tanto conocimiento como hoy en día para poder reconducir los síntomas y dificultades que genera esta enfermedad. Raquel es una niña divertida que no tiene freno a pesar de ir en silla de ruedas, la encanta jugar, ir al parque e incluso al colegio, si si, al colegio. De hecho su madre ha llegado a decirla que estaba castigada sin ir al colegio en una fiesta o día importante, lo cual para ella es todo un atrevimiento por parte de su madre.

Raquel me ha enseñado que en muchas ocasiones, somos nosotros quienes le ponemos las barreras, porque ella, es capaz de hacer muchas más cosas de las que nosotras imaginamos. Por ejemplo, un día, mientras sus otros primos jugaban al fútbol, ella dijo que también quería jugar, mi reacción fue estar alerta, ya que me parecía casi imposible y sobretodo peligroso, debido a su pequeña estatura y equilibrio cuando va con las muletas y los bitutores (aparatos ortopédicos que Raquel necesita para poder mantenerse de pie con las muletas y dar algunos pasos). Yo solo estuve cerca y la dije pero ten cuidado y mire a los otros niños queriéndoles decir no tiréis fuerte que me la hacéis volar, y ellos lo entendieron. Raquel se situó al lado de la ducha de la piscina, la cual tiene un pequeño escalón hacia abajo para que no se salga el agua, al yo decirla Raquel ahí no, ella me miró y dijo "Es verdad, mejor me meto dentro y así no me caigo" Y así lo hizo feliz y contenta. Cuando la pasaron la pelota, su primer impulso fue intentar darle con el pie, pero apenas tiene fuerza ni movilidad en él, entonces lo pensó mejor y... ¡Chutó con la muleta como la campeona que está hecha!


Y es que, su situación física, no la ha impedido hacer todo aquello que se ha propuesto. Creo que en su entorno nunca ha sentido rechazo ni en el colegio, ni con sus amigos del parque, al contrario, los niños sentían admiración, pues desde muy pequeña Raquel utilizaba silla de ruedas adecuadas a su edad y tamaño, algo que era realmente increíble de ver, pues como siendo tan pequeña, podía manejar tan bien aquel coche, como lo giraba, como iba a todos lados... Sencillamente Increíble.

Y así, Raquel ha ido creciendo, rodeada de apoyo, normalidad y cariño. Sus padres siempre han procurado que nadie sintiese lástima ni pena y en los momentos más duros, cuando ella preguntaba porque ella tenía que ir en silla de ruedas, porqué no podía andar o correr como los otros niños, porqué nunca iba a poder hacerlo, sus padres le explicaban con tranquilidad y cariño que por desgracia, en la lotería de la vida digamos, le había tocado esto, de manera más suave, y adaptado a su edad. Lo bonito es, que a pesar de la enfermedad Raquel demuestre siempre su espíritu luchador, que no deje que ir en silla de ruedas la frene, aunque por desgracia en esta sociedad, frena y mucho, pues apenas hay parques adaptados, ni parques infantiles ni de ocio como las bolas, aunque Raquel puede gatear pero no puede subir sin ayuda a los sitios superiores. Cosas tan simples como ir al parque de atracciones, que la encantan, a veces se la complican porque los encargados de la estatura no tienen sensibilidad y pretenden que pongas de pie a la niña, sin entender por mucho que se lo expliques que no es posible porque no siente las piernas, y explicarles que ya ha montado en esa atracción hacía a penas media hora. En este caso, todavía podemos entender que es por su seguridad, que se juegan su puesto de trabajo y la integridad de la niña.



Pero el siguiente caso, creo que es uno de los más crueles que me podían contar. 

Raquel lleva yendo desde los 3 años a un colegio adaptado para personas de movilidad reducida. En ese colegio Raquel no ha sido discriminada por sus compañeros, quizás no ha estado en igualdad de condiciones que sus compañeros a la hora de realizar juegos físicos o en el recreo porque los adultos responsables en esos momentos no se implicaban en realizar o buscar adaptaciones de las actividades para que ella pudiese participar.


Quizás las cosas se podrían haber hecho mejor, sin duda, pero Raquel es fuerte y lo ha superado. Creo que lo mas doloroso para Raquel ha sucedido este año, cuando ha vivido la falta de empatía, de cariño, y sin duda de respeto. Actualmente, Raquel está en sexto de primaria, y en su cole, los padres se encargan de realizar un viaje de fin de curso para que sus hijos despidan la primaria; en este viaje, según tengo entendido, los niños pasaran cinco días fuera de casa, conviviendo juntos y divirtiéndose para despedir con alegría y buenos recuerdos esta etapa. Pues bien, este viaje corre a cuenta de los padres, es decir, el colegio queda al margen del viaje, de su organización y de todo, solo cederá lugares para las reuniones con respecto a ese tema. Pues bien, al principio había tres opciones de aventura, en las cuales los monitores sabían que Raquel iba a acudir y habían propuesto actividades alternativas, por ejemplo, mientras uno hacen escalada, otros estarán haciendo un taller de barro, o mientras se bañan en la piscina habrá juegos en el césped para aquellos que no se bañen. Hasta aquí todo correcto, solo había que elegir una opción. Esta primera reunión se realizó delante de los niños, entre ellos Raquel.


Pero.... ¡SORPRESA! Una mamá decide añadir una opción nueva, y sin preguntar; una opción increíble en la que los niños irían a una isla dentro de un lagoen Salamanca, donde pasarían esos 5 días. Durante esos días, los niños harían actividades acuáticas la mayoría del tiempo como winsurf, vela, piragüismo, remo, hidropedal, etcétera. ¿Y Raquel? Raquel no podría hacer ninguna de esas actividades, y en este caso, la única actividad alternativa para Raquel era hacer collares y pulseras durante todo el viaje. La única esperanza de mi tía, era que en las votaciones no saliese esa opción, ya que Raquel no podría ir, pero para su sorpresa, al resto de padres no les importó que Raquel no pudiese participar en esa actividad, y no fuera a participar en ese increíble viaje para despedirse de sus compañeros de primaria. El disgusto y el asombro de Raquel fue enorme, como el de sus amigos, que no entendían por qué Raquel no iba a ir con ellos si era una gran amiga.

¿Qué conclusión podemos sacar de este acontecimiento?

En mi opinión, podemos afirmar que los niños tienen un corazón muchísimo mas grande que nosotros los adultos, y que actualmente en el colegio, se da mucha importancia a enseñar y trabajar valores como empatía, solidaridad, compañerismo, etcétera, pero.. ¿De qué sirve trabajar estos valores si cuando lleguen a casa estarán viendo actitudes contrarias a lo que pretendemos enseñarles?

Solo espero que Raquel no tenga que vivir mas situaciones como estas y que cuando yo sea educadora, los valores estén más interiorizados por esta sociedad, ya que un mundo sin valores, es un mundo oscuro y vacío, donde será muy difícil convivir.

Sonia Dotor Solera

¡27 de Marzo, un día especial!

Mi primer cumpleaños en la Universidad

Este año, como cada 27 de Marzo, celebraba mi cumpleaños.

Hay personas para las que su cumpleaños es solo un día más, en los que todo el mundo les felicita, cosa que no les gusta para nada. Para mí es todo lo contrario, es un día muy muy especial que por desgracia solo pasa una vez al año. En mi casa yo soy una niña mimada, y ese día todo gira en torno a mí, no solo en casa, este año ha sido especial porque todo el mundo se ha volcado en mi cumpleaños; la celebración de mi cumpleaños empezó una semana antes, pues celebrábamos en conjunto el cumpleaños de mi hermana, el de mi tio (el cual celebraba su cumpleaños, su santo y el dia del padre), el dia del padre de mi abuelo y mi cumpleaños aunque aún no había sido. En ese cumpleaños había una gran ausencia para todos, mi padre, quien por motivos de trabajo se ha trasladado a Colombia a vivir. Pero gracias a sus hermanas (mis tías), padres y sobrinas pasamos un cumpleaños estupendo.


El Viernes de esa semana, (24 de Marzo), tuvimos un examen duro en la universidad, de matemáticas nada menos, entonces, después de dormir solo una hora esa noche, decidimos irnos de cañas. ¿A quien se le ocurre? A nosotras. Fue una celebración PRE-CUMPLEAÑOS y nos lo pasamos a lo grande.. pero al no comer y no dormir.. el tinto de verano sube demasiado rápido! Y si no.. que nos lo pregunten a mi o a Lidia... Pero todo se pasa viendo tiendas y cenando por ahí. (La cerveza era de Patri, lo prometo).




Pero gracias a mis chicas, fue un viernes increíble, como cada día que salimos juntas.

Esa celebración fue el pronóstico del gran cumpleaños que me esperaba. Así continuamos hasta el sábado donde cené con los amores de mi vida, mi hermana y mi prima, las cuales me dieron los regalos más especiales que he recibido nunca: una caja llena de pergaminos con mensajes escritos por ellas, que si recuerdos, frases bonitas o simplemente lo mucho que me querían.



El domingo fue día familiar, me levanté tardísimo y me fui a comer con la familia de mi madre, la familia más divertida del mundo. Llegué a mi casa a las 8 de la tarde y eso que comíamos en un bar a 10 minutos andando de mi casa. Y me fui a por los ingredientes que llevaría a la clase de plástica el Lunes, pues ya que era mi cumple tenía que llevar un bizcocho!. Al volver a casa para hacerlo, mis amigas me dieron una super sorpresa, habían venido a hacerme una fiesta sorpresa y estaban compinchadas con mi madre. Me regalaron un globo enorme de hello kitty (de la cual soy muy fan), Gracias a que días antes había dejado de trabajar y ese lunes ninguna madrugábamos estuvimos hasta las 4 de la mañana en mi casa, bailando, hablando, riendo. Fue una noche increíble, aunque el bizcocho fue un poco caótico.



A la mañana siguiente, mi madre me despertó para empezar a darme regalitos, aunque ya había empezado a dármelos el domingo. Cual fue mi sorpresa al ver que mi prima había venido por la mañana para que al levantarme viera esto:

El lunes fui a la uni, pues tenía que ir a esa clase tan especial en la que cada grupo iba de un color. Nosotras quisimos ser listas y coger un color fácil para vestirnos, por ejemplo, el azul, porque ¿quién no tiene vaqueros? Pero resulta que no fuimos tan listas, faltaba la comida. ¿Quién ha visto comida azul? Tuvimos que rompernos la cabeza y decidimos utilizar colorantes alimenticios. Yo hice un bizcocho azul, que no tenía muy buena pinta a mis ojos, pero encantó a toda la clase. Mis compis azuladas llevaron piruletas, regalices, chupachups, platos, vasos, y todo lo que pudimos encontrar. Me lo estaba pasando tan bien, cuando nos tocó subir a explicar por qué elegimos el azul, y tras contarlo, íbamos a poner la canción de "Azul como el mar azul" cuando, Adrián comenzó a cantarme el cumpleaños feliz, y le siguió toda la clase, sin excepción. Era una sensación extraña, quería llorar de emoción porque me hacía tanta ilusión, y a la vez morirme de vergüenza, pero sin duda es un momento que recordaré siempre.



En el descanso, yo me tenía que ir corriendo, porque mi familia ya había llegado a casa para seguir celebrándolo, y entonces, mis queridas amigas me dieron sus súper regalos. Una piruleta gigante, un cojín en forma de corazón precioso, un pintalabios, un precioso vaso de unicornio y una galleta de hello kitty. Tengo que decir que mis amigas son geniales.


Al llegar a casa volvían a estar otras amigas, y toda mi familia, aunque faltaba mi tio porque tenía que trabajar, otra vez cenamos todos juntos y me encantó poder pasar un cumpleaños tan especial. Gracias y mil gracias a todos.






Sonia Dotor Solera

¡Escapada a Londres!

El pasado día 21 volamos mi chico y yo hacia Londres para ver a mi hermana pequeña que llevaba viviendo allí desde hace unos pocos meses. Yo me moría de ganas de verla ya que siempre hemos estado muy unidas y se me hacía bastante duro no tenerla cerca de mí. El primer día no pudimos hacer mucho ya que ella pronto tenía que entrar a trabajar, pero aun así visitamos Soho, un barrio de ambiente (como Chueca en Madrid) el cual me encanto y el barrio chino de Londres que estaba muy decorado con pequeños farolillos y una gran puerta que te daba la bienvenida al barrio. Pero este día pronto nos fuimos a dormir, ya que el miércoles 22 mi hermana libraba e iríamos a visitar todo Londres.
El miércoles 22, cuando nos levantamos, llovía a mares (que raro en Londres) pero eso no nos iba a frenar, cogimos nuestros chubasqueros y salimos a andar por la ciudad, pero para llegar al centro teníamos que utilizar el metro.
El primer sitio al que fuimos fue el Tower Bridge, uno de los puentes más representativos de Londres, pero como he dicho antes, llovía a mares y solo teníamos un día para ver toda la ciudad, por lo tanto una fotito rapidita y seguimos andando.
Cruzamos el puente y fuimos bordeando el rio Thamesis viendo todos los edificios y todos los barcos que había por el agua. Podríamos haber ido en metro, pero mi hermana y yo queríamos hacerlo andando, cosa que ha mi chico no le hizo mucha gracia pero no dijo nada. El paseo parecía cortito, pero entre fotos rápidas, charcos y personas tardamos casi 2 horas en llegar hasta nuestro destino, El London Eye y el Big Ben. Por fin, después de casi 2 horas habíamos llegado a los dos elementos que más representan la ciudad de Londres y en la hora prevista (sí, mi hermana llevaba todo calculado para que pudiéramos ver TODO).
Nos hicimos la correspondiente foto con la noria desde diferentes puntos, menos montados ya que solo subirse nos costaba por persona unas 40 libras aproximadamente y bueno, desde abajo también se veían las cosas muy bien.
Por fin estábamos en la Abadía de Westminster contemplando el gran Big Ben (que no es tan grande como parece)  y mi hermana y yo como locas nos fuimos corriendo por todo el puente hasta que llegamos al punto donde creíamos que podríamos sacar una buena foto. Mi pareja de correr nada, es más, se lo tomo con bastante calma, cuando llego a nuestra altura le pedimos que nos hiciera una foto y no contesto, no dijo nada, su cara lo decía todo, estábamos calados, su abrigo no era impermeable, hacia un viento y un frio horrible, había aguantado bastante pero él ya lo estaba empezando a pasar un poco mal, mi hermana y yo no dijimos nada, pero las dos pensamos : Se está enfadando un poco, después de comer venimos a hacernos la foto, no le reclamamos la foto ni nada, simplemente seguimos andando hasta que nos dimos cuenta que ¡no habíamos comido!
Nos quedamos a los pies del Big Ben en unos soportales que hay muy cerquita (cruzando el paso de peatones) y decidimos a dónde íbamos a ir a comer.
Cuando por fin lo decidimos comenzamos a caminar por el paseo bordeando el Thamesis para ir a uno de los restaurantes que se encontraban cerca con vistas al rio y el London Eye. Íbamos riendo y hablando sobre que nos íbamos a pedir cuando escuchamos un pequeño golpe, como si un coche se hubiera dado un golpe. Efectivamente un coche estaba en la Abadía de Westminster estampado contra la valla. Escuchamos gritos, pero la verdad que ni nos imaginábamos lo que acababa de pasar al lado nuestro. A nosotros no nos gusta acercarnos a cotillear que ha pasado por lo tanto seguimos andando hasta el restaurante, pero a medida que avanzábamos aparecía mas policía, las sirenas sonaban por todos lados, dos helicópteros, vamos, una locura.
Como veíamos que se estaba armando mucho follón y había mucha policía decidimos cogernos finalmente un bocadillo y continuar hasta el metro para alejarnos lo más posible.
Una vez estábamos en el metro, le pedí a mi hermana que mirara en internet algún diario londinense para ver si nos enterábamos de que había pasado, pero en ninguno ponía nada. Nos dirigíamos hacia Camden Town, un barrio que me encanto, toda la calle llena de pequeños comercios con estilos diferentes, lleno de puestos de comida, de imágenes que salían de los edificios, cada persona con un look diferente. Una pasada. La verdad es que la gente estaba muy tranquila, por lo tanto dejamos de preocuparnos por todo el despliegue policial que habíamos visto antes.
Pero de repente escribe una amiga a mi hermana: ¿Estáis bien? Mi hermana la contesto si, muy bien… tras contestar ese correo comenzaron a lloverla mensajes, a mi pareja también y todos preguntando lo mismo, ¿estáis bien? Nosotros contestábamos que sí que estábamos bien, pero que no sabíamos que había pasado y nadie nos decía nada. No sabíamos que había pasado pero por si acaso escribimos a nuestra madre para decirla que estábamos bien.
Hasta que de pronto en uno de los muchos mensajes que nos habían escrito apareció la palabra ataque terrorista. Nos quedamos helados, sin saber que decir, habíamos estado allí, habíamos visto lo que estaba pasando pero no nos dimos cuenta. Y pensamos: Nos podría haber pasado a nosotros, estábamos allí, nos íbamos a hacer la foto, si mi pareja no se hubiese enfadado nos habría pillado de lleno. Estuvimos unos minutos callados. Pero al poco decidimos alegrarnos porque estábamos bien y continuar con nuestra visita a la ciudad.
Pues si este día fue raro, el día siguiente fue peor. Nos escribieron del aeropuerto. Nuestro vuelo estaba cancelado, al poco tiempo nuestro autobús que nos llevaba desde Londres hasta el aeropuerto también, cancelado… Yo no me lo podía creer, ya me veía lo que quedaba de semana allí cuando a la hora nos escribieron de ambos transportes que se había reestablecido el servicio pero el autobús ahora se cogía en otro sitio y al aeropuerto había que ir con algo más de tiempo debido a los posibles controles que nos hicieran.
El trayecto desde nuestra casa hasta la parada del autobús era algo largo, había que coger varios trenes pero no nos importaba, las maletas eran pequeñas y apenas ocupaban espacio.
Nada más salir de casa, me sentí un poco, observada, como que todo el mundo me miraba, pero pensé que serían cosas mías y que estaba un poco paranoica. En el metro igual, todo el mundo nos miraba y miraba las maletas. Yo también la miraba porque pensaba que igual llevaba algo pegado pero no. En un despiste de mi hermana le pregunte a mi chico si no se sentía como un poco observado y a él le pasaba lo mismo. Jamás me he sentido tan mal, tan observada, vamos que parecía que éramos nosotros los que habíamos hecho algo malo. Se respiraba miedo en toda la ciudad, la gente ya no confiaba en nadie y estaban asustados, como nosotros me imagino. Todo el centro de Londres estaba cortado y nos consto un poco llegar a la estación pero por fin llegamos al autobús y tras la dolorosa despedida pusimos rumbo hacia el aeropuerto.
En el aeropuerto nos hicieron infinidad de controles, ya no solo las maletas sino también a nosotros, las maletas no solo pasaban por el scaner sino que las abrían todas, yo estaba de los nervios, no tenía que esconder nada, pero ya la situación en sí y lo vivido anteriormente me ponía más nerviosa aun. Nos quitamos todos los objetos metálicos y metieron a todo el mundo, persona por persona en un scaner para ver si llevábamos algo dentro. La verdad que tardamos un poco pero bueno, corrimos y pudimos llegar al avión a tiempo.

Una vez en el avión me pare a pensar en todo lo que habíamos vivido y lo contenta que estaba de que a nosotros no nos pasara nada. Y bueno finalmente el único sitio en el que no tenemos fotos es allí en el Big Ben.


CRISTINA DE FRUTOS

miércoles, 29 de marzo de 2017

¡Damos la bienvenida a la primavera!

La última clase de plástica, fue muy especial desde el principio.
En primer lugar cuando entramos al aula, había venido Rita, la niña de la que tanto nos ha hablado Pilar, y a pesar de ser pequeña y no entender español, intentaba interactuar con nosotros y se la veía muy contenta. También era un día especial, ya que empezaban los días en los que podíamos traer a la mascota. Laura trajo a su cachorrito que era una cucada.
La clase del pasado 27 de Marzo tenía una temática: LA PRIMAVERA, y para ello Pilar nos pidió que cada grupo fuésemos vestidos de un color, fue muy divertido vernos a todos sentados por colores.
Cada grupo debía traer objetos del color que le había tocado y comida, nosotras llevábamos nuestra ropa y cada una se puso una prenda especial, un pañuelo, una camisa, y en mi caso las zapatillas. A pesar de que el color azul en la ropa no supuso un gran problema, ya que todas teníamos algo azul en el armario, la cosa se complicó un poquitín cuando tuvimos que buscar comida azul.
En primer lugar voy a comentaros el atuendo de la profesora, Pilar iba vestida de pintora, lo cual me pareció divertido, porque fue como si con cada uno de nosotros pintase sus cuadros, es decir como si fuésemos sus acuarelas.

Para Ilusionalias era un día especial, ya que era el cumpleaños de una de nuestras integrantes, Sonia, y gracias al motivo de su cumpleaños se nos ocurrió llevar objetos como si de una fiesta de cumpleaños se tratase, vasos, platos, chuches, piruletas  y hasta una bizcocho  de color azul en forma de corazón, el cual estaba riquísimo.




Cada grupo colocó sus objetos en la mesa y después de hacer una pequeña asamblea y de explicarle a Rita un poco la metodología que llevamos en la clase, comenzamos con la actividad del baile, esta semana no era un baile como tal, sino que se trataba de un juego, era una especie de bingo  en el que teníamos que ir todos en fila y cuando paraba la música nos hacían una pregunta y debíamos encontrar una persona que viviera cerca nuestro, que llevase los calcetines igual que nosotras, que nos contase un chiste… Y el primero en tachar todas las casillas decía ¡BINGO! Y ganaba.
En el transcurso del juego íbamos paseando y bailando por toda la clase, y podíamos ir viendo los productos que habían traído nuestros compañeros.
A continuación nos dispusimos a merendar, y nuestro bizcocho fue todo un éxito ya que varias compañeras se acercaron a probarlo e hicimos un intercambio de comida con ellas. Resultó ser muy divertido.
Después de la merienda, cada grupo subió a la plataforma a explicar curiosidades sobre el color que les había tocado, y que traían cada uno de ese color y porqué. Al finalizar ponían una canción relacionada con su color. En nuestro caso explicamos el significado del color azul, también le comentamos a los compañeros que se trataba de un color frío y que a lo largo de la historia de la humanidad ha tenido varios significados, primeramente no aportaba mucho, después con los romanos era un color que tenía un significado negativo, ya que recordaba al color de los enemigos..  pero en otras culturas también fue utilizado para relacionarlo con vírgenes y dioses…
Por todo ello el azul representa infinitos sentimientos, y es uno de los más elegidos por los europeos sobre todo.
La canción que elegimos nosotras fue la de este amor es azul como el mar azul, una canción que animó a todos ya que nos la sabíamos y comenzamos a cantarla. Pero antes de poner la canción nuestro compañero Adrián, al saber que era el cumpleaños de Sonia, animó a la clase a que  le cantara el cumpleaños feliz.
Para finalizar, antes del descanso decidimos echarnos una foto en la que apareciésemos todos los integrantes de todos los grupos…
¿Qué os parece el resultado?

Para nosotras lo divertido y especial de esta clase no era simplemente que cada uno viniera vestido de un color junto a su grupo, sino la mezcla con los demás compañeros ya que formamos una gran paleta de colores, puesto que a pesar de venir de un color en sí, cada uno llevaba una gama de ese color.
Fue un día muy especial, como siempre Pilar nos sorprende con sus clases y hace que el grupo cada día este más unido.